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miércoles, 25 de agosto de 2010

Papá




Regalame aquel campo de violetas silvestres,

Un destello fugáz de nutro inacabado,

Retorna a mi pasado hermano de tu sombra,

Allende esta nostálgia armada de planetas que

Ya no encuentran rutas entre tibios milagros,


Ni en la remota luz de un tiempo que no ha sido,

Escala abrupta del espejo en que te hallo,

Estigma fiel de tu mirada hecha sonrisa, cuando

La soledad invoca una palabra en mi verguenza,

Una palabra clara y fértil que nunca fue caricia.


La voz de tu recuerdo me cobija, quemando de

Las tardes el silencio, bajo tu mano puede aún vibrar

El fuego, si dentro de la noche rompe a gemir

Un piano, una ilusión cabal, como la aurora que

Consume, inconteniblemente, la luz de nuestros astros.


Regalame un adios de azules violetas, sin hechizo,

Para no perecer en el revés remoto de tu abrazo.



video
Ryuichi Sakamoto, "Merry Christmas Mr. Lawrence"

miércoles, 11 de agosto de 2010

Mientras la vida llega

Inessa y Michael Garmash, "Mirando las olas"



Desde que tú no estás las lluvias han roído,

De nuestra casa secular, los rígidos cimientos.


Dibuja el viento ineludible, arabescos de

Cal entre los frisos, la noche es la agonía

Impropia de una pena; lacayo pertináz de

Aquella luz sin norte que perece, derrotada

De ansias, en la nuez de muchas luces.


Desnudas en la tarde, blanquean las paredes,

Derramada en tu cielo, persiste una lágrima;

Un pedazo de sol enquistado en la bruma, sin

La inocencia innata de un crepúsculo aparente.


La vida es un milagro de sombras fugaces,

Un bardo que no supo contar la moraleja,

Que no alcanza a ser mar en la antesala de un suspiro,

Ni en el deslíz de un sueño aciago, ser estrella.


Bajo el telón cadente de tus párpados, mis sueños,

Atesoran la estela de un recuerdo imborrable;

La magia senil de un abrazo de sal y arena virgen,

Como los besos trasnochados que cultiva una espera.


Desde que tú no estás, mi casa es un suspiro,

Un vuelo azul gravado de alondras indulgentes.

En algun sitio de los dos, la noche es un segundo

Para morir un poco, mientras la vida llega.


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Mis raices

A donde van ahora mismo estos cuerpos que no puedo nunca dejar de alumbrar...

Silvio Rodriguez

Jose Marti

Subita de un salto arranca,
hurtase, se quiebra, gira;
abre en dos la cachemira,
ofrece la bata blanca.

("La bailarina española")



Yo vengo de todas partes
y hacia todas partes voy,
arte soy entre las artes
y en los montes, monte soy.

("Versos sencillos")



El amor, madre, a la patria,
no es el amor ridiculo a la tierra,
ni a la hierba que pisan nuestras plantas;
es el odio invencible a quien la oprime,
es el rencor eterno a quien la ataca...

("Abdala")


Mirame, madre, y por tu amor no llores.
Si esclavo de mi edad y mis doctrinas tu mártir corazón llené de espinas, piensa que nacen entre espinas flores.


(Carta a Leonor Pérez desde el presidio de Isla de Pinos
el 28 de agosto de 1870)

* * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Jose Lezama Lima

Dánae teje el tiempo dorado por el 
Nilo 
envolviendo los labios que pasaban
entre labios y vuelos desligados.
La mano o el labio o el pájaro
nevaban.
Era el círculo en nieve que se abría.
Mano era sin sangre la seda que
borraba
la perfección que muere de rodillas
y en su celo se esconde y se divierte.
Vertical desde el mármol no miraba
la frente que se abría en loto húmedo.
En chillido sin fin se abría la floresta
al airado redoble en flecha y muerte.
¿No se apresura tal vez su fría mirada
sobre la garza real y el frío tan débil
del poniente, grito que ayuda la fuga
del dormir, llama fría y lengua
alfilereada?
.................................................... 
Así el espejo averiguó callado,
así Narciso en pleamar fugó sin alas.


("Muerte de Narciso")


* * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Jorge Luis Borges

"Una rosa y Milton"


De las generaciones de las rosas
Que en el fondo del tiempo se han perdido
Quiero que una se salve del olvido,
Una sin marca o signo entre las cosas
Que fueron. El destino me depara
Este don de nombrar por vez primera
Esa flor silenciosa, la postrera
Rosa que Milton acercó a su cara,
Sin verla. Oh tú bermeja o amarilla
O blanca rosa de un jardín borrado,
Deja mágicamente tu pasado
Inmemorial y en este verso brilla,
Oro, sangre o marfil o tenebrosa
Como en sus manos, invisible rosa.




Las plazas agravadas por la noche sin dueño
Son los patios profundos de un árido palacio
Y las calles unánimes que engendran el espacio
Son corredores de vago miedo y de sueño.

(La noche cíclica)



"El enamorado"

Lunas, marfiles, instrumentos, rosas,
lamparas y la linea de Durero,
las nueve cifras y el cambiante cero,
debo fingir que existen esas cosas.

Debo fingir que en el pasado fueron
Persepolis y Roma y que una arena
sutil midio la suerte de la almena
que los siglos de hierro deshicieron.

Debo fingir las armas y la pira
de la epopeya y los pesados mares
que roen de la tierra los pilares.

Debo fingir que hay otros. Es mentira.
Solo tu eres. Tu, mi desventura
y mi ventura, inagotable y pura.



* * * * * * * * * * * * *

Pablo Neruda

Empujado por los designios de la tierra,
como una ola en el mar, hacia ti va mi cuerpo
y tú en tu carne encierras las pupilas sedientas
con que miraré cuando estos ojos que tengo
se me llenen de tierra.

("Amiga no te mueras")



Hemos perdido aun este crépusculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.

("Poema 10")



Tú sabes cómo es esto:
si miro
la luna de cristal, la rama roja
del lento otoño en mi ventana,
si toco
junto al fuego
la impalpable ceniza
o el arrugado cuerpo de la leña,
todo me lleva a ti,
como si todo lo que existe,
aromas, luz, metales,
fueran pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.

("Si tú me olvidas")


* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Nicolás Guillén

Sombras que sólo yo veo,
me escoltan mis dos abuelos.

Lanza con punta de hueso,
tambor de cuero y madera:
mi abuelo negro.
Gorguera en el cuello ancho,
gris armadura guerrera:
mi abuelo blanco.

Pie desnudo, torso pétreo
los de mi negro;
pupilas de vidrio antártico
las de mi blanco.

("Balada de los dos abuelos")


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