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martes, 24 de noviembre de 2009

Cuando inventamos nuestro amor


Soy naufrago en tu luz,

Torrente que fecunda de intrépida ternura

La oquedad del tiempo, cuando vuelven

Las horas, infinitas ayer, a semejar segundos;

Corazón, que bendice mi dulce agonia y otorga,

Al fuego, habitat en las almas; caricia fugaz de

Una mirada, nacer, subitamente, en los brazos del

Viento, adivinando un beso en el rocío de tus labios.


Cuando inventamos nuestro amor

Soy la peninsula de un sueño, que dormido en

Tu piel, bate en mi piel sus alas blancas.

Si la noche suspira, de mi aliento a tu pecho,

Soy marea en tu oceano, continente despierto

Que lucha en tus costas, sin rebasar la cima de

Este postumo anhelo, este deseo que sepulta en

Mi razón, como devora el día una canción;

La voz latente del silencio.



video
Morcheeba, "Undress me now"

viernes, 13 de noviembre de 2009

Te debo una palabra... una cancion.

George Grie, "Mindscape or virtual reality dreamscape"


Te deseo en la cúspide del día,

Sin temores ni dudas meridianas,

Desnuda de recelos, inocente y ufana,

Sabia y celeste, como el sendero de

Tu vida.


Te deseo a plena luz,

Cosechando canciones en

Mi apenas naciente primavera,

Flor de cada silencio y cada voz

Donde germina una caricia, cuando

La sed de ti colma mis venas.


Te debo una palabra que

No tenga fronteras, una palabra

Sin ético epicentro, una ilusión,

De arcilla y piedra que cincele

En mi verso, tu sonrisa,

Cual ansiada ribera.


Eres de mí, como estos ojos

Que te guardan, milagro de la luz

Perenne en mi memoria. Mariposa,

Tus labios, presta al vuelo en

Un beso, en el gesto inmortal donde

Tú engendras mi universo.


Te debo una canción donde

La vida evoque la ofensiva crucial de

Mi batalla, un lamento sin huellas de

Futuro, una esperanza azul donde

El amor rompa sus alas.


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Mis raices

A donde van ahora mismo estos cuerpos que no puedo nunca dejar de alumbrar...

Silvio Rodriguez

Jose Marti

Subita de un salto arranca,
hurtase, se quiebra, gira;
abre en dos la cachemira,
ofrece la bata blanca.

("La bailarina española")



Yo vengo de todas partes
y hacia todas partes voy,
arte soy entre las artes
y en los montes, monte soy.

("Versos sencillos")



El amor, madre, a la patria,
no es el amor ridiculo a la tierra,
ni a la hierba que pisan nuestras plantas;
es el odio invencible a quien la oprime,
es el rencor eterno a quien la ataca...

("Abdala")


Mirame, madre, y por tu amor no llores.
Si esclavo de mi edad y mis doctrinas tu mártir corazón llené de espinas, piensa que nacen entre espinas flores.


(Carta a Leonor Pérez desde el presidio de Isla de Pinos
el 28 de agosto de 1870)

* * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Jose Lezama Lima

Dánae teje el tiempo dorado por el 
Nilo 
envolviendo los labios que pasaban
entre labios y vuelos desligados.
La mano o el labio o el pájaro
nevaban.
Era el círculo en nieve que se abría.
Mano era sin sangre la seda que
borraba
la perfección que muere de rodillas
y en su celo se esconde y se divierte.
Vertical desde el mármol no miraba
la frente que se abría en loto húmedo.
En chillido sin fin se abría la floresta
al airado redoble en flecha y muerte.
¿No se apresura tal vez su fría mirada
sobre la garza real y el frío tan débil
del poniente, grito que ayuda la fuga
del dormir, llama fría y lengua
alfilereada?
.................................................... 
Así el espejo averiguó callado,
así Narciso en pleamar fugó sin alas.


("Muerte de Narciso")


* * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Jorge Luis Borges

"Una rosa y Milton"


De las generaciones de las rosas
Que en el fondo del tiempo se han perdido
Quiero que una se salve del olvido,
Una sin marca o signo entre las cosas
Que fueron. El destino me depara
Este don de nombrar por vez primera
Esa flor silenciosa, la postrera
Rosa que Milton acercó a su cara,
Sin verla. Oh tú bermeja o amarilla
O blanca rosa de un jardín borrado,
Deja mágicamente tu pasado
Inmemorial y en este verso brilla,
Oro, sangre o marfil o tenebrosa
Como en sus manos, invisible rosa.




Las plazas agravadas por la noche sin dueño
Son los patios profundos de un árido palacio
Y las calles unánimes que engendran el espacio
Son corredores de vago miedo y de sueño.

(La noche cíclica)



"El enamorado"

Lunas, marfiles, instrumentos, rosas,
lamparas y la linea de Durero,
las nueve cifras y el cambiante cero,
debo fingir que existen esas cosas.

Debo fingir que en el pasado fueron
Persepolis y Roma y que una arena
sutil midio la suerte de la almena
que los siglos de hierro deshicieron.

Debo fingir las armas y la pira
de la epopeya y los pesados mares
que roen de la tierra los pilares.

Debo fingir que hay otros. Es mentira.
Solo tu eres. Tu, mi desventura
y mi ventura, inagotable y pura.



* * * * * * * * * * * * *

Pablo Neruda

Empujado por los designios de la tierra,
como una ola en el mar, hacia ti va mi cuerpo
y tú en tu carne encierras las pupilas sedientas
con que miraré cuando estos ojos que tengo
se me llenen de tierra.

("Amiga no te mueras")



Hemos perdido aun este crépusculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.

("Poema 10")



Tú sabes cómo es esto:
si miro
la luna de cristal, la rama roja
del lento otoño en mi ventana,
si toco
junto al fuego
la impalpable ceniza
o el arrugado cuerpo de la leña,
todo me lleva a ti,
como si todo lo que existe,
aromas, luz, metales,
fueran pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.

("Si tú me olvidas")


* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Nicolás Guillén

Sombras que sólo yo veo,
me escoltan mis dos abuelos.

Lanza con punta de hueso,
tambor de cuero y madera:
mi abuelo negro.
Gorguera en el cuello ancho,
gris armadura guerrera:
mi abuelo blanco.

Pie desnudo, torso pétreo
los de mi negro;
pupilas de vidrio antártico
las de mi blanco.

("Balada de los dos abuelos")


* * * * * * * * * * * * * * * * * * *