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lunes, 31 de agosto de 2009

El arte de la guerra

Pieter Brueghel el Viejo, "El triunfo de La Muerte"

No puede el ser humano subsistir sin imponer razones o dudosas verdades que pretendan anular los mas lúcidos dilemas. Por encima de todo, queremos hacer valer nuestra razón, sin detenernos a reflexionar una vez llegada la hora de asestar el primer golpe. Mas cada golpe engendra en si una herida y deja abierta la trinchera de una contienda interminable, una contienda que jamás admite vencedores. Tal vez haya llegado la hora de deponer nuestras armas.




Escuchame, silencio, cuando mi voz cincele

La palabra más cruel que abrigue una memoria.

Alguien pretende cercenar el ruido de mis pasos

Sobre la ruta incauta de otra inocente aurora.


Sobre el campo de Marte abandonada está mi hueste,

Jinete sin corcel embiste mi trinchera,

Rompe la bala el viento buscando mi sien,

Agita el odio inmensurable su proclama austera.


Mas si no fuera mi valor edicto suficiente

Para abatir sin lucha tan rígido estandarte

Yo quebraré mi espada en la roca de mi fe,

Ayende la tenáz frontera rendiré mis baluartes.


El infinito llora ya nuestra contienda impía,

Aún la noche rinde sin pesar su reino a la mañana.

Si hiere el horizonte la flamante llama,

Depone el universo sus armas ante el día.


Pero yo siento que tus ojos atisban la quebrada

Donde se arrastra a ciegas mi sangrante escuadra.

No esconde ya mi voz clamor, ni saña,

Pospongo mi batalla, acercate y claudica.


jueves, 27 de agosto de 2009

Si no fuera tu ausencia


Lara Jade, "She is hearing voices"

Será que nací en el sur, será que encendí la luz... de tu amor...
Charlie Garcia, "Piano Bar"



Si no fuera tu ausencia

El silencio sagrado de la rosa,

Si pudieran las nubes idolatrar

La luz inmaculada de las aguas

Sin soportar tu olvido,

Mi voz simularía la quietud

Estridente de la fragua,

La ilusión del rocio en

La raíz de los almendros

Donde gime la luna.


Si el ángel de mi sombra

No besara tus pasos,

Si pudiera una vez decir tu nombre

Sin sentir el dolor labrando surcos

En mi sed de adorarte;

No abrazarías el filo de mi espada

En la sutura marginal del viento,

Derribarías de mi rostro

La mascara postrera

Donde el rencor abriga

El fuego de su estigma.


Yo daría libertad al malogrado sueño

De regalar mis alas mustias a la aurora,

Ser olivo y ortiga,

Monarca y plebeyo,

Como las flores blancas del estío

En el jardin de la memoria.


Mas no tiene morada la ilusion

Donde duele mi sangre,

Tal vez no valga tu silencio

Apenas una lágrima.


La luna degradante

Pinta un adios sin petalos

En la cimbreante estela

De tu luz en la tarde.


martes, 18 de agosto de 2009

Indiferentes

Zaida del Rio, "Young girl", 1993


Si el destino implacable nos depara

El castigo de ser indiferentes

Como la mar sin fin ante la llama

De una hoguera lívida, surgente;

Como la luz de las estrellas en el lienzo

Pálido, azul, de un cielo vespertino,

Como la flor helada bajo el manto regio

Del invierno impávido y arísco.


Yo guardaré tu luz en mi recuerdo,

Como la voz que añora hacerse al canto,

Diminuto juglar de mis anhelos,

Lírico beso y mágico quebranto.

Yo besaré tus labios en secreto,

Cada vez que la lluvia te imagine

Prendida de mis brazos sin recelo

Haciendo amor de mis dias más grises.


Mas, si tu voz jamás quisiera darme

La palabra exultante y curativa

Para librar mi alma de su lastre

Y salvar mi corazón de tanta herida;

Yo habré de ser la luz de tu mañana

Y acariciar tu rostro sin que sepas

Con cuanto amor habitas mi nostalgia,

Con cuanto corazón mi ser te anhela


The Corrs, "Little wing" (unplugged)

jueves, 13 de agosto de 2009

El Bósforo


Como le corresponde a las almas gemelas...


Dibujame una letra,
Una legión de sueños
donde no alcance soledad
mi ausencia.
Devuelveme las horas rebeldes
sin penumbra,
los versos insulares
que ayer fueron canciones,
la fábula profetica de Antoine
en el reverso de un paisaje
sin olvido.
Devuelveme la tarde,
repentina como un beso,
tejiendo su caricia
en el abrazo de dos mares,
lamento inextricable de la brisa
que evoca tu mirada
en el cantar de los olivos,
gremio insurgente de la mar
en la antesala marginal de
una esperanza,
umbral de un continente
sin memoria,
donde el adios
no supo ser olvido.


martes, 11 de agosto de 2009

Si tu volvieras


René Magritte, "La clé des champs"



Si tú volvieras,
Ya no querré mostrar
Mis lunas en tu cielo.
La sal de tus deseos
Ha de quebrarse en dudas,
Como los siglos arduos
De mi angustia.

Las paredes,
Las calles empedradas...
Ya no repetirán tus pasos,
Ni tu risa.

Serás tan solo la última
Imagen de un recuerdo,
Labrada en el cáliz singular
De mi nostalgia, y yo,
Sin más resguardo que
Tus huellas, repetiré
A la noche tus canciones,
Hasta sentir arder cada
Minuto en la matríz
Ardiente de tus sueños.


lunes, 10 de agosto de 2009

Dear Nickie Goomba, I appreciate your visit, but it's necessary to say that I don't share your points of view, moreover politics isn't for me.
However, if you are interested in poetry, welcome aboard.
Thank you.

Le doy la bienvenida a una bella persona. Su alma es tan extensa que puede dar abrigo a varias decenas de universos, su credo es la raiz del pensamiento aristotelico y su sonrisa sabe demostrar en que consiste la alegria.
Eterna aprendiz, bienvenida a tu casa, dispone a tus anchas de cuanto hay en ella y no olvides apagar el fuego en el hogar, con tu calor nos basta.

domingo, 2 de agosto de 2009

San Petersburgo

Anton Zheltikov, "Los canales de San Petersburgo"


Porque la cruz de mi moneda

sigue golpeando en sueños

la rígida cabeza del pájaro

de bronce y las esfínges gélidas

esconden en sus fauces

mi juventud y mis azares,

he regresado a ti;

como el hijo ignorado

que eternamente engendras

y mis pasos se hunden,

con delicia, en aquel polvo

azul que sepulta la noche

en la neblina de tus calles.


Solo me falta en esta hora

aquella mano sostenida,

como legado imperceptible

de la primavera, como

aquel gesto de mis ansias

que ciñe cual presagio

la penumbra, creyendo hallar

en su interior la promesa

de un beso.


El agua en el Fontanka gime

como un niño despojado

de pechos o canciones,

transitan sin derrota

tus luces en el Neva,

ruge la voz de cien leones

dormida en las campanas,

guarda la brisa, entre titanes,

el sueño inquieto de tus árboles...


Mas yo regreso de la luz

con las manos vacias,

reclamando un suspiro

detrás de cada piedra,

repitiendo tu nombre

a la ciudad que me navega

en la marea de las horas,

como un barco sin velas.

Alejandro, ¿como darte la bienvenida a tu propia casa? Sabe que siempre estuviste aqui y esta de mas decir cuanto me alegra tu presencia.
Gabriel, Jose Ramon, mas alla de la sorpresa de vuestra visita, esta la grata sensacion de haber hallado a mis hermanos de armas. Bienvenidas vuestras huestes, pluma en ristre, a nuestra humilde morada.

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Mis raices

A donde van ahora mismo estos cuerpos que no puedo nunca dejar de alumbrar...

Silvio Rodriguez

Jose Marti

Subita de un salto arranca,
hurtase, se quiebra, gira;
abre en dos la cachemira,
ofrece la bata blanca.

("La bailarina española")



Yo vengo de todas partes
y hacia todas partes voy,
arte soy entre las artes
y en los montes, monte soy.

("Versos sencillos")



El amor, madre, a la patria,
no es el amor ridiculo a la tierra,
ni a la hierba que pisan nuestras plantas;
es el odio invencible a quien la oprime,
es el rencor eterno a quien la ataca...

("Abdala")


Mirame, madre, y por tu amor no llores.
Si esclavo de mi edad y mis doctrinas tu mártir corazón llené de espinas, piensa que nacen entre espinas flores.


(Carta a Leonor Pérez desde el presidio de Isla de Pinos
el 28 de agosto de 1870)

* * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Jose Lezama Lima

Dánae teje el tiempo dorado por el 
Nilo 
envolviendo los labios que pasaban
entre labios y vuelos desligados.
La mano o el labio o el pájaro
nevaban.
Era el círculo en nieve que se abría.
Mano era sin sangre la seda que
borraba
la perfección que muere de rodillas
y en su celo se esconde y se divierte.
Vertical desde el mármol no miraba
la frente que se abría en loto húmedo.
En chillido sin fin se abría la floresta
al airado redoble en flecha y muerte.
¿No se apresura tal vez su fría mirada
sobre la garza real y el frío tan débil
del poniente, grito que ayuda la fuga
del dormir, llama fría y lengua
alfilereada?
.................................................... 
Así el espejo averiguó callado,
así Narciso en pleamar fugó sin alas.


("Muerte de Narciso")


* * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Jorge Luis Borges

"Una rosa y Milton"


De las generaciones de las rosas
Que en el fondo del tiempo se han perdido
Quiero que una se salve del olvido,
Una sin marca o signo entre las cosas
Que fueron. El destino me depara
Este don de nombrar por vez primera
Esa flor silenciosa, la postrera
Rosa que Milton acercó a su cara,
Sin verla. Oh tú bermeja o amarilla
O blanca rosa de un jardín borrado,
Deja mágicamente tu pasado
Inmemorial y en este verso brilla,
Oro, sangre o marfil o tenebrosa
Como en sus manos, invisible rosa.




Las plazas agravadas por la noche sin dueño
Son los patios profundos de un árido palacio
Y las calles unánimes que engendran el espacio
Son corredores de vago miedo y de sueño.

(La noche cíclica)



"El enamorado"

Lunas, marfiles, instrumentos, rosas,
lamparas y la linea de Durero,
las nueve cifras y el cambiante cero,
debo fingir que existen esas cosas.

Debo fingir que en el pasado fueron
Persepolis y Roma y que una arena
sutil midio la suerte de la almena
que los siglos de hierro deshicieron.

Debo fingir las armas y la pira
de la epopeya y los pesados mares
que roen de la tierra los pilares.

Debo fingir que hay otros. Es mentira.
Solo tu eres. Tu, mi desventura
y mi ventura, inagotable y pura.



* * * * * * * * * * * * *

Pablo Neruda

Empujado por los designios de la tierra,
como una ola en el mar, hacia ti va mi cuerpo
y tú en tu carne encierras las pupilas sedientas
con que miraré cuando estos ojos que tengo
se me llenen de tierra.

("Amiga no te mueras")



Hemos perdido aun este crépusculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.

("Poema 10")



Tú sabes cómo es esto:
si miro
la luna de cristal, la rama roja
del lento otoño en mi ventana,
si toco
junto al fuego
la impalpable ceniza
o el arrugado cuerpo de la leña,
todo me lleva a ti,
como si todo lo que existe,
aromas, luz, metales,
fueran pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.

("Si tú me olvidas")


* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Nicolás Guillén

Sombras que sólo yo veo,
me escoltan mis dos abuelos.

Lanza con punta de hueso,
tambor de cuero y madera:
mi abuelo negro.
Gorguera en el cuello ancho,
gris armadura guerrera:
mi abuelo blanco.

Pie desnudo, torso pétreo
los de mi negro;
pupilas de vidrio antártico
las de mi blanco.

("Balada de los dos abuelos")


* * * * * * * * * * * * * * * * * * *