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lunes, 30 de marzo de 2009

Para decir adios

Se que mañana te hallaré dormida.
No es una queja.
Noto en tu limbo aciertos
de esmeralda inerte.

Despertarás de noche entre la hierba
queriendo mendigar un pájaro al olvido

No te lloro.
Sabe la rosa impar que
estrujas en tus dedos,
cuanto gemir pretende
en mi garganta el viento
pero callo, corazón, no te pretendo,
no es justo que presientas
con que fijeza estuve y
te arriesgues, a oscuras,
dentro de mi silencio.

Se que dudas.
Aquel brillo abisal que tanto agitas
no puede semejar la sed que me sucede y
en el penacho erguido de una ola,
muestra un beso.

No me sueñes, amor,
no me envejezcas.
Bien sé que de mañana no estaré contigo.
Renuncia de una vez a esta paz que entristeces,
ya no quiero encontrarte dormida para siempre,
vale más, desde hoy, mi prisa que tu abrigo.



video
Joan Manuel Serrat, "Piel de manzana"

sábado, 14 de marzo de 2009

Injustificacion de la memoria


Salvador Dali, "Canibalismo otoñal"


Amor y odio,
Luz y sombras,
Exorcismo de mis ansias
Dormidas en tus labios,
Caricia infertil que perece
Sobre la faz de un desierto
Que ayer fue mi casa.

No atraviesa ya mi cielo aquella estrella
Que recibió tu nombre de mis labios,
No tiene el sol arrugas
Cuando su rostro viejo
Toca el agua y bendice
El intento sublime
De ennoblecer su fuego.

Ya no existe una hoguera
Donde alentar el paso de mi sangre,
Un perro fiel que duerma entre mis piernas
Fustigando a ladridos los fantasmas de la noche;
No existe apenas una mano extendida
En el recodo crucial de mi camino,
Una sonrisa irreversible
Buscando en mi mirada
La unica razón de otra sonrisa.

Bajo la boveda infinita,
Donde duermen las horas sin tiempo,
Mi voz castiga el golpe de una lágrima
Que ayer tuvo destino,
Como aquel mismo dia incierto
Donde mi voluntad vivió dormida,
Como la cuenca abismal de tu regazo
Que nunca dio estatura a mi simiente,
Ayer pudiera ser el rito de una lengua
Incapaz de expresar mis sueños sin angustia,
La estratagema cruel de una esperanza,
El alivio casual de una canción
Sacrificada a la noche
Para morir entre voces
Exentas de recuerdos.

video
Polina Gagarina, "Tu no eres mio"

martes, 3 de marzo de 2009

Corazon de gaviota


Roman Kadaria, Sin titulo.


Corazón de gaviota
mis manos recuerdan
la ruta sin norte de
tus pies desnudos,
pupila huérfana de estrellas,
silueta breve, como un beso,
cuerpo de mar sediento de
otra playa y de corales tiernos
que un día fueron islas.

Tu perfil pesca la aurora
en sus cabellos libertos,
cincela de mi rostro
ceñudo, una sonrisa;
bate la ola pertinaz
entre tus muslos ebrios
de arrecife y de sal,
como un sueño mendigo.

La noche abraza tu ribera,
mis labios crecen hasta el beso,
se hace resaca una canción,
rompe la lluvia…
pero no dudes, corazón,
no devores mi sombra,
deja este amanecer
acostado en mi sed,
libre de enigmas,
radiante de mareas
que luchan con el viento.

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Mis raices

A donde van ahora mismo estos cuerpos que no puedo nunca dejar de alumbrar...

Silvio Rodriguez

Jose Marti

Subita de un salto arranca,
hurtase, se quiebra, gira;
abre en dos la cachemira,
ofrece la bata blanca.

("La bailarina española")



Yo vengo de todas partes
y hacia todas partes voy,
arte soy entre las artes
y en los montes, monte soy.

("Versos sencillos")



El amor, madre, a la patria,
no es el amor ridiculo a la tierra,
ni a la hierba que pisan nuestras plantas;
es el odio invencible a quien la oprime,
es el rencor eterno a quien la ataca...

("Abdala")


Mirame, madre, y por tu amor no llores.
Si esclavo de mi edad y mis doctrinas tu mártir corazón llené de espinas, piensa que nacen entre espinas flores.


(Carta a Leonor Pérez desde el presidio de Isla de Pinos
el 28 de agosto de 1870)

* * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Jose Lezama Lima

Dánae teje el tiempo dorado por el 
Nilo 
envolviendo los labios que pasaban
entre labios y vuelos desligados.
La mano o el labio o el pájaro
nevaban.
Era el círculo en nieve que se abría.
Mano era sin sangre la seda que
borraba
la perfección que muere de rodillas
y en su celo se esconde y se divierte.
Vertical desde el mármol no miraba
la frente que se abría en loto húmedo.
En chillido sin fin se abría la floresta
al airado redoble en flecha y muerte.
¿No se apresura tal vez su fría mirada
sobre la garza real y el frío tan débil
del poniente, grito que ayuda la fuga
del dormir, llama fría y lengua
alfilereada?
.................................................... 
Así el espejo averiguó callado,
así Narciso en pleamar fugó sin alas.


("Muerte de Narciso")


* * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Jorge Luis Borges

"Una rosa y Milton"


De las generaciones de las rosas
Que en el fondo del tiempo se han perdido
Quiero que una se salve del olvido,
Una sin marca o signo entre las cosas
Que fueron. El destino me depara
Este don de nombrar por vez primera
Esa flor silenciosa, la postrera
Rosa que Milton acercó a su cara,
Sin verla. Oh tú bermeja o amarilla
O blanca rosa de un jardín borrado,
Deja mágicamente tu pasado
Inmemorial y en este verso brilla,
Oro, sangre o marfil o tenebrosa
Como en sus manos, invisible rosa.




Las plazas agravadas por la noche sin dueño
Son los patios profundos de un árido palacio
Y las calles unánimes que engendran el espacio
Son corredores de vago miedo y de sueño.

(La noche cíclica)



"El enamorado"

Lunas, marfiles, instrumentos, rosas,
lamparas y la linea de Durero,
las nueve cifras y el cambiante cero,
debo fingir que existen esas cosas.

Debo fingir que en el pasado fueron
Persepolis y Roma y que una arena
sutil midio la suerte de la almena
que los siglos de hierro deshicieron.

Debo fingir las armas y la pira
de la epopeya y los pesados mares
que roen de la tierra los pilares.

Debo fingir que hay otros. Es mentira.
Solo tu eres. Tu, mi desventura
y mi ventura, inagotable y pura.



* * * * * * * * * * * * *

Pablo Neruda

Empujado por los designios de la tierra,
como una ola en el mar, hacia ti va mi cuerpo
y tú en tu carne encierras las pupilas sedientas
con que miraré cuando estos ojos que tengo
se me llenen de tierra.

("Amiga no te mueras")



Hemos perdido aun este crépusculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.

("Poema 10")



Tú sabes cómo es esto:
si miro
la luna de cristal, la rama roja
del lento otoño en mi ventana,
si toco
junto al fuego
la impalpable ceniza
o el arrugado cuerpo de la leña,
todo me lleva a ti,
como si todo lo que existe,
aromas, luz, metales,
fueran pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.

("Si tú me olvidas")


* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Nicolás Guillén

Sombras que sólo yo veo,
me escoltan mis dos abuelos.

Lanza con punta de hueso,
tambor de cuero y madera:
mi abuelo negro.
Gorguera en el cuello ancho,
gris armadura guerrera:
mi abuelo blanco.

Pie desnudo, torso pétreo
los de mi negro;
pupilas de vidrio antártico
las de mi blanco.

("Balada de los dos abuelos")


* * * * * * * * * * * * * * * * * * *