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viernes, 3 de febrero de 2012

De las almas silentes

Michael Maier, "The last dance"


De las almas silentes, diré un día

mi excomunión de verso revocado,

talismán de la luz que germinó de

una mirada ausente, donde tuvo

cimiento el bastión de mi nostalgia;

artilugio mortal de la más pérfida caricia,

esclavo punitivo de la noche insomne que

refugia en su nutro las pasiones fugaces.


Por deambular a solas el trazo de tus playas,

sediento del calor que proclamó tu huella,

azotado de lluvia, mi confuso horizonte

puso límite ardiente a la venganza de sus flores.


Zarcillo diletante prendido del proscenio ambiguo

de tu boca,

canción irrelevante de las horas que perdieron su

muerte al amparo de un beso, castigo diminuto de

una espera sin fin, ni redención, porque tu alma fue

mi abrigo.


Y abrigado de ti sigo viviendo, aunque niegue tu

rastro en mi palabra, aunque se cubra de silencio

el pedestal del viento, donde mis ansias vuelcan,

en pos de ti, cada mirada.


Dilatados de ausencia, me persiguen los instantes

que irremediablemente reflejan tu recuerdo.

Desierta de tu voz, la noche es una lágrima, para

verter sin luces, en el brocal inocuo del olvido.


Como vestigio inmemorial de un sueño innoble,

rueda la vida, sin cesar, en torno de su noria;

mas yo pervivo anclado en el silencio, tejiendo

una canción a tu ignoto destino, viviendo del

relicto más exiguo de un beso, maldiciendo la hora

en que mi necedad brutal me regaló tu olvido.


4 comentarios:

  1. Verdaderamente sublime. No se puede, con palabras, transmitar más belleza. Eres un grandísimo poeta. Y es un intenso placer leerte.
    Besos

    ResponderEliminar
  2. Querida Idoia, si bien no merezco tantos elogios, el placer de recibirlos de ti no tiene limites. Gracias por tu agradable compañia.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Usaré las palabras del maestro:
    …Dígase la verdad que se siente, con el mayor arte con que se pueda decirla. La emoción en poesía es lo primero, como señal de la pasión que la mueve, y no ha de ser caldeada o de recuerdo, sino sacudimiento de instante, y brisa o terremoto de las entrañas”. …Esa brisa de aire fresco es la que se siente al leer estos versos. Cada estrofa es una imagen que inquieta el alma y muestra las ansias y la esperanza a la vez de rescatar lo distante, lo perdido. Pero con toda sinceridad creo que para vivir sostenido en el relicto de un beso, este nunca podrá ser exiguo…
    Gracias una vez más por compartir tus letras…
    Un Beso

    ResponderEliminar
  4. Only... Al privilegio de ser tu amigo, se suma el asombro incesante de hallarme una vez más ante el descubrimiento de tus virtudes, que por ser tantas y tan profundas; se me antojan siempre nuevas. Mis versos palidecen ante el fuego de tu sensibilidad.

    ResponderEliminar

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.................................................... 
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* * * * * * * * * * * * * * * * * * *

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Sin verla. Oh tú bermeja o amarilla
O blanca rosa de un jardín borrado,
Deja mágicamente tu pasado
Inmemorial y en este verso brilla,
Oro, sangre o marfil o tenebrosa
Como en sus manos, invisible rosa.




Las plazas agravadas por la noche sin dueño
Son los patios profundos de un árido palacio
Y las calles unánimes que engendran el espacio
Son corredores de vago miedo y de sueño.

(La noche cíclica)



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lamparas y la linea de Durero,
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Debo fingir que en el pasado fueron
Persepolis y Roma y que una arena
sutil midio la suerte de la almena
que los siglos de hierro deshicieron.

Debo fingir las armas y la pira
de la epopeya y los pesados mares
que roen de la tierra los pilares.

Debo fingir que hay otros. Es mentira.
Solo tu eres. Tu, mi desventura
y mi ventura, inagotable y pura.



* * * * * * * * * * * * *

Pablo Neruda

Empujado por los designios de la tierra,
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y tú en tu carne encierras las pupilas sedientas
con que miraré cuando estos ojos que tengo
se me llenen de tierra.

("Amiga no te mueras")



Hemos perdido aun este crépusculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.

("Poema 10")



Tú sabes cómo es esto:
si miro
la luna de cristal, la rama roja
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("Si tú me olvidas")


* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

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me escoltan mis dos abuelos.

Lanza con punta de hueso,
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Gorguera en el cuello ancho,
gris armadura guerrera:
mi abuelo blanco.

Pie desnudo, torso pétreo
los de mi negro;
pupilas de vidrio antártico
las de mi blanco.

("Balada de los dos abuelos")


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