Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Cosas viejas y nuevas

Y eso, a lo que habeis dado el nombre
de mundo, eso debe ser creado primero
por vosotros. Vuestra razón, vuestra
imagen, vuestra voluntad, vuestro amor
deben devenir de ese mundo. Y, en verdad,
para vuestra bienaventuranza, hombres
del conocimiento.

Friedrich Nietzsche, "Así habló Zaratustra"



Una de las preguntas que más me han hecho en estos días es si no pienso volver a escribir.
Lo que se dice pensar, pienso, pienso mucho, demasiado quizás. El tema de mis letras arrojadas con desdén en algún remoto desván de mi mente, me roba muchas horas diurnas y nocturnas, e incluso sueños, hasta convertirse en una de las actividades básicas de mi existencia en virtud del ahínco y la constancia con que me entrego a razonamientos que nunca llegan a cristalizar en actos o palabras y sobre todo, las crecientes reservas de energía lanzadas a contener la acción de tan infructuosas reflexiones.
De esta manera, me hago fiel a una de las tendencias más nocivas de nuestra época, la cual consiste en realizar nuestros actos a nivel mental; una especie de virtualidad o mundo paralelo donde mi yo creativo se entrega con fruición a todas aquellas actividades que mi yo real desecha, escudandose en el deficit abismal de tiempo libre, la esterilidad del medio agresivo y decadente que inutilmente pretenden fecundar mis ideas, el libertinaje de una musa despiadada, desaparecida de manera fortuita en algún sitio inescrutable entre el Trópico de Capricornio y la Tierra del Fuego, el tal vez excesivo criticísmo con que son esporádicamente exhumados los restos mortales de mi lira...
En fin, por todo lo antes dicho y mucho más, vale la pena que mi yo creativo se levante energicamente para despedir, con un rotundo portazo, a este año tan escandalosamente improductivo en materia de letras.
No obstante, aquella parte de mí, que incesantemente reclamama su residencia en la tierra, le dice adios a este vetusto año con una grata sonrisa y una amistosa palmada en la grupa, a horcajadas de la cual crucé latitudes al encuentro de nuevas vivencias y seres queridos.
Y diciendo adios al 2011, dirijo una mirada hacia el futuro y veo venir al nuevo año que, arrastrando con pereza sus grandes patas de dragón oriental e inclinando con no poco pesar la cabeza, pasa a mi lado, huraño y triste, mientras su idílica figura se encorva dolorosamente bajo el peso sepulcral de las premoniciones.
Pocos años en la era contemporanea han iniciado su transcurso bajo el manto de tantos y tan funestos augurios. Empezando por una interpretación dudosa de la cronología maya o la lectura insidiosa de signos apocalípticos en las manifestaciones impúdicas de una civilización que lleva, en escencia, miles de años siendo la misma, y terminando en investigaciones pseudocientificas que anuncian el inminente choque de nuestro planeta con un cuerpo celeste, cuya masa supera la de Jupiter.
No sé si echarme a llorar o morirme de la risa. Lo peor de todas estas noticias sensacionalistas consiste en los ánimos y sentimientos que les sirven de alimento. Por una parte está el monopolio de los medios de difusión masiva, dispuestos a publicar cualquier mentira con tal de vender sus ediciones; por la otra parte tenemos un público histérico y agobiado a la vez, que busca el terror en lo cotidiano, con los ojos ávidos y el corazón de hielo. Es como si todos aguardaran desesperadamente el fin de los tiempos, como si en nuestro mundo ya no quedara nada por hacer, excepto abandonarse a la espera del ocaso.
Todo esto sucede en el plano inabarcable de la subconciencia, en aquella parte de cada ser humano que permanece sumergida en la frontera de las sensaciones y se alimenta mayormente de ilusión y miedo; no obstante, a nivel de la vida material, de este mundo aparentemente real en que vivímos, el terror parece multiplicarse a cada instante. Es preciso vivir muy dentro de si mismo, congelandonos el alma con las ideas más absurdas, para no perecer de rabia ante la realidad que desemboca a diario en nuestros ojos.
Pasada la primera decada del siglo XXI, la humanidad continua empecinadamente el camino que emprendiera en su temprana prehistoria, y el nombre de ese camino es perdición. Una carrera desenfrenada hacia el abismo, una lucha interminable por arrasar con todo cuanto germine sobre la faz de la tierra, si ese todo tiene la desdicha de no estar incluido entre los valores inmediatos de aquel que sostiene en sus manos el garrote.
Cuanto le cuesta al hombre comprender que lo más preciado esta siempre más allá de uno mismo, que la mayor felicidad del ser humano es otro ser humano, que cada criatura de este mundo, por insignificante que parezca, constituye un eslabón insoslayable en la cadena de procesos que conduce a nuestra especie, que cada palabra dicha en cada idioma es parte de nuestro tesoro más valioso, donde tienen igual valor todas las letras, todas las voces, todos los trazos, todos los acordes, todas las explicaciones del universo, todos los nombres de Dios...
En este año que comienza le deseo a cada cual una cabal conciencia de su papel en el destino del mundo. Que donde quiera que se alce una mano para destruir, se alcen cien manos para detenerla y otras cien para erigir una obra mayor allí, donde la barbarie se hizo incontenible.
Un gran amor deseo a cada cual, un amor excento de egoísmo, que haga sentir respeto y veneración por la obra de cada ser y de cada nación.
Una mano abierta en el umbral de cada rostro y en cada rostro una sonrisa.



video
Andrea Bocelli, "Il canto della Terra"

7 comentarios:

  1. Jose como siempre un placer leer tus letras.
    Yo deseo que este año lleno de incertidumbre y sobresaltos, vuelva a colocarse en su sitio y que todos podamos ser un poquito más felices.
    Te deseo un feliz año 2012.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. José
    te deseo que seas muy feliz en todo lo que emprendas en este año 2012
    Besos

    ResponderEliminar
  3. Gracias Yraya, te deseo lo mejor en este año que comienza. Besos.

    Gracias, Gianna. Para este año tengo en idea un blog que yo se que te va a encantar. Feliz año nuevo. Besos.

    ResponderEliminar
  4. Hola Jose. Una reflexión muy bonita y profunda de nuestro estilo de vida. Lo más hermoso que tenemos está en nuestro propio corazón y en nuestra mente y es un privilegio y un placer tomarse un tiempo para nosotros mismos y escribirnos las cosas para dentro, solo pensando y disfrutando de nuestra propia existencia o de lo que vemos o de la música... Luego vendrán otras palabras y las escribirás tan preciosas como siempre.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  5. Gracias, Euria, por tu presencia, tu apoyo y tu confianza. Te deseo toda esa felicidad que tanto mereces. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Creo sinceramente que con el “rotundo portazo” de despedida del 2011, un poco más y desprenden las bisagras de la puerta ;-). Sin exagerar, son muy elocuentes y certeras estas reflexiones de fin del 2011. Realmente era esperado este momento “del portazo”, bien sé que los silencios no son tan largos y que en algún momento aparecerán las letras y mientras tanto sigue siendo una satisfacción merodear por el huerto ya cultivado. Siempre se encuentra aquí un anhelado y sublime encanto.
    Que este 2012 te permita una vez mas cruzar una S profunda y salobre y concluirlo con una sonrisa y otro buen portazo, que podamos colocar con sabiduría en el jarrón de nuestras vidas cada piedra grande y en los corazones un gesto que perdure.

    ResponderEliminar
  7. Madre del Señor! Pero, que cosas tan exaltantes escribes! Me has dejado absorto, pensativo y por demas sonrosado. Despues de un comentario asi, no me queda otra opcion que empuñar la pluma y salir a buscar un buen molino de viento. Gracias por tu siempre ansiada visita. Espero que hayas tenido una agradable Navidad y feliz Fin de Año. Recibe un gran abrazo y todo mi cariño.

    ResponderEliminar

Link Within

Related Posts with Thumbnails

Mis raices

A donde van ahora mismo estos cuerpos que no puedo nunca dejar de alumbrar...

Silvio Rodriguez

Jose Marti

Subita de un salto arranca,
hurtase, se quiebra, gira;
abre en dos la cachemira,
ofrece la bata blanca.

("La bailarina española")



Yo vengo de todas partes
y hacia todas partes voy,
arte soy entre las artes
y en los montes, monte soy.

("Versos sencillos")



El amor, madre, a la patria,
no es el amor ridiculo a la tierra,
ni a la hierba que pisan nuestras plantas;
es el odio invencible a quien la oprime,
es el rencor eterno a quien la ataca...

("Abdala")


Mirame, madre, y por tu amor no llores.
Si esclavo de mi edad y mis doctrinas tu mártir corazón llené de espinas, piensa que nacen entre espinas flores.


(Carta a Leonor Pérez desde el presidio de Isla de Pinos
el 28 de agosto de 1870)

* * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Jose Lezama Lima

Dánae teje el tiempo dorado por el 
Nilo 
envolviendo los labios que pasaban
entre labios y vuelos desligados.
La mano o el labio o el pájaro
nevaban.
Era el círculo en nieve que se abría.
Mano era sin sangre la seda que
borraba
la perfección que muere de rodillas
y en su celo se esconde y se divierte.
Vertical desde el mármol no miraba
la frente que se abría en loto húmedo.
En chillido sin fin se abría la floresta
al airado redoble en flecha y muerte.
¿No se apresura tal vez su fría mirada
sobre la garza real y el frío tan débil
del poniente, grito que ayuda la fuga
del dormir, llama fría y lengua
alfilereada?
.................................................... 
Así el espejo averiguó callado,
así Narciso en pleamar fugó sin alas.


("Muerte de Narciso")


* * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Jorge Luis Borges

"Una rosa y Milton"


De las generaciones de las rosas
Que en el fondo del tiempo se han perdido
Quiero que una se salve del olvido,
Una sin marca o signo entre las cosas
Que fueron. El destino me depara
Este don de nombrar por vez primera
Esa flor silenciosa, la postrera
Rosa que Milton acercó a su cara,
Sin verla. Oh tú bermeja o amarilla
O blanca rosa de un jardín borrado,
Deja mágicamente tu pasado
Inmemorial y en este verso brilla,
Oro, sangre o marfil o tenebrosa
Como en sus manos, invisible rosa.




Las plazas agravadas por la noche sin dueño
Son los patios profundos de un árido palacio
Y las calles unánimes que engendran el espacio
Son corredores de vago miedo y de sueño.

(La noche cíclica)



"El enamorado"

Lunas, marfiles, instrumentos, rosas,
lamparas y la linea de Durero,
las nueve cifras y el cambiante cero,
debo fingir que existen esas cosas.

Debo fingir que en el pasado fueron
Persepolis y Roma y que una arena
sutil midio la suerte de la almena
que los siglos de hierro deshicieron.

Debo fingir las armas y la pira
de la epopeya y los pesados mares
que roen de la tierra los pilares.

Debo fingir que hay otros. Es mentira.
Solo tu eres. Tu, mi desventura
y mi ventura, inagotable y pura.



* * * * * * * * * * * * *

Pablo Neruda

Empujado por los designios de la tierra,
como una ola en el mar, hacia ti va mi cuerpo
y tú en tu carne encierras las pupilas sedientas
con que miraré cuando estos ojos que tengo
se me llenen de tierra.

("Amiga no te mueras")



Hemos perdido aun este crépusculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.

("Poema 10")



Tú sabes cómo es esto:
si miro
la luna de cristal, la rama roja
del lento otoño en mi ventana,
si toco
junto al fuego
la impalpable ceniza
o el arrugado cuerpo de la leña,
todo me lleva a ti,
como si todo lo que existe,
aromas, luz, metales,
fueran pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.

("Si tú me olvidas")


* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Nicolás Guillén

Sombras que sólo yo veo,
me escoltan mis dos abuelos.

Lanza con punta de hueso,
tambor de cuero y madera:
mi abuelo negro.
Gorguera en el cuello ancho,
gris armadura guerrera:
mi abuelo blanco.

Pie desnudo, torso pétreo
los de mi negro;
pupilas de vidrio antártico
las de mi blanco.

("Balada de los dos abuelos")


* * * * * * * * * * * * * * * * * * *