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miércoles, 16 de junio de 2010

Desde que tú eres primavera

Jeffrey G. Batchelor, "Dreaming Venus"


Mirandonos de frente,

La vida guarda un poco de los dos

En cada herida.


Las serpientes clausuran

Las puertas de la luz, cuando en

Tus ojos llueve,


Desisten, los minutos, de

Ser tiempo, si el día echa raíz en

Tu tristeza,


Mas, yo recuerdo aquel pesar, que

Inutilmente busca tu silencio, disfrazando de

Espera la admonición de esta caricia,


Yo sé que nunca volvería a ser sonrisa la

Mañana, si en pos de mi pesar nacen las

Horas más inciertas.


Cada instante de ti es un grano fugáz de

Universo rendido, donde atado de ansias

Cabe el mundo.


Cada palabra dicha entre los dos es el

Sustento, que adherido a mis plantas

Semeja un continente.


Una trinchera abierta a nuevas luchas

Sin destino, donde la tierra vuelva a ser

Una esfera desierta,


Donde la vida intente revivir

El hombre que yo soy,

Desde que tú eres primavera.


6 comentarios:

  1. Soberbio como siempre José, tus entradas cada vez más sorprendentes y gustadoras.
    Un abrazo desde Santiago de Chile.

    ResponderEliminar
  2. Es la primera vez que entro en tu blog y espero seguir paseando por tus letras.

    ...Donde la vida intente revivir

    el hombre que yo soy

    desde que tú eres primavera.


    Hermoso


    Saludos

    ResponderEliminar
  3. un auténtico lujo y placer leerte.

    Un abrazo plagado de sonrisas

    ResponderEliminar
  4. Sombras y luces del universo interno. Hermosas palabras.
    salú!

    Ari

    ResponderEliminar
  5. Estimada Sneyder, cabe decir que el colorido de tus versos contradice intensamente el titulo de tu blog. Es un autentico placer leerte. Gracias por tus amables comentarios. Bienvenida.

    Taty, Cristina, Ari, el placer de vuestra visita supera con creces la alegria que me causo el nacimiento de estos versos.
    Bienvenidas siempre.
    Besos.

    ResponderEliminar
  6. Hola Jose. Esta entrada me ha resultado increíble. Impactante. Es como si el cuadro hablara con tus versos. Maravillosa entrada.
    Un beso

    ResponderEliminar

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Mirame, madre, y por tu amor no llores.
Si esclavo de mi edad y mis doctrinas tu mártir corazón llené de espinas, piensa que nacen entre espinas flores.


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* * * * * * * * * * * * * * * * * * *

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.................................................... 
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* * * * * * * * * * * * * * * * * * *

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Oro, sangre o marfil o tenebrosa
Como en sus manos, invisible rosa.




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Son los patios profundos de un árido palacio
Y las calles unánimes que engendran el espacio
Son corredores de vago miedo y de sueño.

(La noche cíclica)



"El enamorado"

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debo fingir que existen esas cosas.

Debo fingir que en el pasado fueron
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sutil midio la suerte de la almena
que los siglos de hierro deshicieron.

Debo fingir las armas y la pira
de la epopeya y los pesados mares
que roen de la tierra los pilares.

Debo fingir que hay otros. Es mentira.
Solo tu eres. Tu, mi desventura
y mi ventura, inagotable y pura.



* * * * * * * * * * * * *

Pablo Neruda

Empujado por los designios de la tierra,
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con que miraré cuando estos ojos que tengo
se me llenen de tierra.

("Amiga no te mueras")



Hemos perdido aun este crépusculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.

("Poema 10")



Tú sabes cómo es esto:
si miro
la luna de cristal, la rama roja
del lento otoño en mi ventana,
si toco
junto al fuego
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o el arrugado cuerpo de la leña,
todo me lleva a ti,
como si todo lo que existe,
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hacia las islas tuyas que me aguardan.

("Si tú me olvidas")


* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

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Lanza con punta de hueso,
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Gorguera en el cuello ancho,
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Pie desnudo, torso pétreo
los de mi negro;
pupilas de vidrio antártico
las de mi blanco.

("Balada de los dos abuelos")


* * * * * * * * * * * * * * * * * * *