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viernes, 25 de junio de 2010

Corazón hidalgo

Caspar David Friedrich, "Caminante de cara a la niebla"



Ayer mi corazón invicto era la rosa,

La estrella tutelar de este azaroso vuelo,

Gota en el mar fluctuante de las horas,

Donde navega el alma, exenta de recelos.


Ayer tenía pasos para forjar caminos,

La tierra en su extensión era mi reino,

Mi supremo ideal un sentimiento, mi credo

Una ilusión, la mano de un amigo.


La vida era canción desde la madrugada,

Donde el tozudo amor mentía su secuela,

Hidalgo errante, sin alforja, ni espada,

Melenudo caudillo de la primavera.


Así me sorprendió la noche en la ribera,

Agonizante sol sin tierra, ni destino,

Antro emitente de exultante fiera,

Angel de negra entraña y lacerante edicto.


Ayer tenía brazos para embestir molinos,

Hoy reclaman las piedras su lugar en mis huesos.

Si no tu amanecer, al menos tu recuerdo,

Me ayudará a ser fiel a todo cuanto he sido.


Venga tu luz a mi ventana sin tristeza,

Venga tu noble corazón en vuelo algido,

Si una gaviota cruza el horizonte y rompe

El sello arcano de las almas a cuyo amparo vivo.




video
Celine Dion et Garou, "Sous le vent"

8 comentarios:

  1. ayer.... quizás tan solo un sueño del que vivimos hoy....

    Un abrazo plagado de sonrisas

    (me encanta leerte)

    ResponderEliminar
  2. Corazón hidalgo, sensible y fuerte. Y muy hermoso recordar el ayer con esa dulzura, sin rencor y valentía. Una belleza los sentimientos que evocan tus palabras.
    Besos

    ResponderEliminar
  3. Maravilloso poema valiente y sensible, el ayer pasó y recordamos todo lo bueno que nos deparó.

    Si no tú amanecer, al menos tu recuerdo,
    me ayudará a ser fiel a todo cuanto he sido.

    Un cordial saludo

    ResponderEliminar
  4. Jose...

    siempre es bello el anochecer... cuando se lo espera con un manojo de estrellas en las manos!!!

    precioso!!!

    hermosos días amigo querido!!!

    beso!!!

    ResponderEliminar
  5. Jose...

    paso a saludarte y a desearte una bella semana!!!

    hermosos días!!!

    beso!!

    (en mi galería caricias para el alma... hay un diploma que me gustaría compartir por un año de mis Letras... es el Nº 25... pasa a buscarlo cuando quieras... te lo ofrezco con todo cariño...)

    ResponderEliminar
  6. Gracias, Ursula, querida. Me causa un placer inmenso saber que me recuerdas con cariño, tanto como yo a ti. Tu premio esta desde ayer en esta pagina y me halaga grandemente, pero el mayor premio ha sido tu regreso a "Letras de Ursula" y la noticia de que estas saludable y tan animosa como siempre.
    Gracias por tu grata visita.
    Recibe un beso infinito.

    ResponderEliminar
  7. maravilloso vivir con los recuerdos gratos. Suelo decir "soñar de día, amar de noche"
    Me encanta tu blog.

    Te invito a visitarme, si deseas a quedarte ...
    un saludo cordial carinosito^^

    ResponderEliminar

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.................................................... 
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* * * * * * * * * * * * * * * * * * *

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Deja mágicamente tu pasado
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Oro, sangre o marfil o tenebrosa
Como en sus manos, invisible rosa.




Las plazas agravadas por la noche sin dueño
Son los patios profundos de un árido palacio
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Son corredores de vago miedo y de sueño.

(La noche cíclica)



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Debo fingir que en el pasado fueron
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sutil midio la suerte de la almena
que los siglos de hierro deshicieron.

Debo fingir las armas y la pira
de la epopeya y los pesados mares
que roen de la tierra los pilares.

Debo fingir que hay otros. Es mentira.
Solo tu eres. Tu, mi desventura
y mi ventura, inagotable y pura.



* * * * * * * * * * * * *

Pablo Neruda

Empujado por los designios de la tierra,
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y tú en tu carne encierras las pupilas sedientas
con que miraré cuando estos ojos que tengo
se me llenen de tierra.

("Amiga no te mueras")



Hemos perdido aun este crépusculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.

("Poema 10")



Tú sabes cómo es esto:
si miro
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("Si tú me olvidas")


* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

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Lanza con punta de hueso,
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Gorguera en el cuello ancho,
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Pie desnudo, torso pétreo
los de mi negro;
pupilas de vidrio antártico
las de mi blanco.

("Balada de los dos abuelos")


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