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jueves, 3 de septiembre de 2009

Día gris

Jose Navarro Llorens, "Día nublado"


¿De que nos vale tanto invierno,

Cuando la luz es pan y cálida morada?

¿A donde se han marchado las caricias y

Los enigmas tibios de una voz

Que funda laberintos en mis horas?


Ya no soy más que un grano

De alma navegante, sin trigo y sin estrellas;

La primavera ignora el abismo de mi sed

Cuando en mis manos llueve y tú

Vuelves a ser la ruta más certera del olvido.


Afuera tiemblan los labios tremulos del dia,

Hundido entre sus hojas tersas,

Canta el algarrobo una canción de cuna;

Mas yo vuelvo a llorar con los ojos cerrados

Tragandome las lágrimas que añoran un destino,

Preguntando al silencio el rumbo incierto

De las noches en que tu cuerpo fué mi abrigo.


2 comentarios:

  1. esa foto que pusistes nueva en tu perfil esta muy buena....te queda bien el traje.....pero, parece como si extrañaras a alguien....pero ya llegara otro amor.....la vida es asi....idas y vueltas de emociones, sensaciones y amores......beso

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  2. Querida Gianna, admiro tu perspicacia. En efecto, en el momento en que fue tomada esa fotografia, yo estaba echando de menos a una persona muy querida. Actualmente esa persona se encuentra espiritual y geograficamente tan lejos de mi, que yo he perdido las esperanzas de poder verla algun dia y por eso he sustituido la imagen anterior, donde sonrio, por esta tan ilustrativa de mi estado de animo. Te doy las gracias por tu visita y por tu comentario. Recibe un gran beso.

    ResponderEliminar

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A donde van ahora mismo estos cuerpos que no puedo nunca dejar de alumbrar...

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Subita de un salto arranca,
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Yo vengo de todas partes
y hacia todas partes voy,
arte soy entre las artes
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El amor, madre, a la patria,
no es el amor ridiculo a la tierra,
ni a la hierba que pisan nuestras plantas;
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es el rencor eterno a quien la ataca...

("Abdala")


Mirame, madre, y por tu amor no llores.
Si esclavo de mi edad y mis doctrinas tu mártir corazón llené de espinas, piensa que nacen entre espinas flores.


(Carta a Leonor Pérez desde el presidio de Isla de Pinos
el 28 de agosto de 1870)

* * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Jose Lezama Lima

Dánae teje el tiempo dorado por el 
Nilo 
envolviendo los labios que pasaban
entre labios y vuelos desligados.
La mano o el labio o el pájaro
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¿No se apresura tal vez su fría mirada
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alfilereada?
.................................................... 
Así el espejo averiguó callado,
así Narciso en pleamar fugó sin alas.


("Muerte de Narciso")


* * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Jorge Luis Borges

"Una rosa y Milton"


De las generaciones de las rosas
Que en el fondo del tiempo se han perdido
Quiero que una se salve del olvido,
Una sin marca o signo entre las cosas
Que fueron. El destino me depara
Este don de nombrar por vez primera
Esa flor silenciosa, la postrera
Rosa que Milton acercó a su cara,
Sin verla. Oh tú bermeja o amarilla
O blanca rosa de un jardín borrado,
Deja mágicamente tu pasado
Inmemorial y en este verso brilla,
Oro, sangre o marfil o tenebrosa
Como en sus manos, invisible rosa.




Las plazas agravadas por la noche sin dueño
Son los patios profundos de un árido palacio
Y las calles unánimes que engendran el espacio
Son corredores de vago miedo y de sueño.

(La noche cíclica)



"El enamorado"

Lunas, marfiles, instrumentos, rosas,
lamparas y la linea de Durero,
las nueve cifras y el cambiante cero,
debo fingir que existen esas cosas.

Debo fingir que en el pasado fueron
Persepolis y Roma y que una arena
sutil midio la suerte de la almena
que los siglos de hierro deshicieron.

Debo fingir las armas y la pira
de la epopeya y los pesados mares
que roen de la tierra los pilares.

Debo fingir que hay otros. Es mentira.
Solo tu eres. Tu, mi desventura
y mi ventura, inagotable y pura.



* * * * * * * * * * * * *

Pablo Neruda

Empujado por los designios de la tierra,
como una ola en el mar, hacia ti va mi cuerpo
y tú en tu carne encierras las pupilas sedientas
con que miraré cuando estos ojos que tengo
se me llenen de tierra.

("Amiga no te mueras")



Hemos perdido aun este crépusculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.

("Poema 10")



Tú sabes cómo es esto:
si miro
la luna de cristal, la rama roja
del lento otoño en mi ventana,
si toco
junto al fuego
la impalpable ceniza
o el arrugado cuerpo de la leña,
todo me lleva a ti,
como si todo lo que existe,
aromas, luz, metales,
fueran pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.

("Si tú me olvidas")


* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Nicolás Guillén

Sombras que sólo yo veo,
me escoltan mis dos abuelos.

Lanza con punta de hueso,
tambor de cuero y madera:
mi abuelo negro.
Gorguera en el cuello ancho,
gris armadura guerrera:
mi abuelo blanco.

Pie desnudo, torso pétreo
los de mi negro;
pupilas de vidrio antártico
las de mi blanco.

("Balada de los dos abuelos")


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