Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

sábado, 28 de febrero de 2009

Tiene amor


Tamara de Lempicka. "Irene and her sisters"


I

Tiene amor delirante tu misterio
y de la flor su petalo arrogante,
ave herida que clama pesadillas,
encarnadas las manos,
alzada la cabeza al viento.
Frigida.

Enamora el gesto en sitio impune.
Lujuria retenida en labio infame.
Al sur de tu figura
la jungla late hirsuta,
me enarbolo a tu abrazo
y te descubro eterna.
No hay quebranto capaz de primavera,
oh amor, y solo en ti lo entiendo.

Capricho sin nostalgias
erigese en su lengua,
desgarrada en lirios la sonrisa
acusa un sueño,
lapidario lamento, su epitafio en la pluma,
regresa al vuelo y sangra
en puerto azul.
Azul en rojo, rojo en blanco,
tejido en caracoles de ceniza
de miradas ahogadas en la bruma.

¡Que regia es tu cintura
cuando al beso tientas!
Apocope de espejos
desgarrados de olvido.
Abrigo de la mar volcada en un deseo
donde danza el fantasma
que a la nostalgia abriga.

Con titulos prohibidos
tu mirada engaña, noche;
madre del viento que en tu trazo albergas.
Cubrese el agua en su constante egida,
besa su manto de luces divididas,
de timido seseo inscrito,
adverso.

Tu, que aprendiste a errar en laberinto.
¿No vale de la vida alzar,
en son de amor, una mirada?
Ve, su mano fue por mano alzada,
abierta en corazon de muerte insolita,
atrevida y fugaz, como lo humano,
desbocada y sutil,
del beso al grito ilesa.


II

Al filo de la aurora un llanto me estremece,
en la reafirmacion del dia voy cantando.
Mis anhelos se intentan a si mismos errados
y no quiero olvidar mis dias de tormenta,
de longitud abierta sin silencio a la jornada
en que recuerdo haber tenido
lo que nunca tuve.
Querubin agotado de tantear su alma,
angel sin alas en sus pasos perdido;
abrase por amor un espacio en mi almohada
que quiera recordarte ya cautivo en la muerte,
desgajado y ausente de afines penitencias
y encierre alli tu trazo, junto a mi, la agonia.

No escaparas al toque del irrenunciable.
No hallaras la ambicion con mano gelida.
Bajo mi cicatriz un ave limpia y delirante tiembla.

2 comentarios:

  1. ...hoy al leer tu texto por segunda vez no he tenido dudas.

    Haces que el tiempo se detenga.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Gracias, me hacen muy feliz tus palabras.

    ResponderEliminar

Link Within

Related Posts with Thumbnails

Mis raices

A donde van ahora mismo estos cuerpos que no puedo nunca dejar de alumbrar...

Silvio Rodriguez

Jose Marti

Subita de un salto arranca,
hurtase, se quiebra, gira;
abre en dos la cachemira,
ofrece la bata blanca.

("La bailarina española")



Yo vengo de todas partes
y hacia todas partes voy,
arte soy entre las artes
y en los montes, monte soy.

("Versos sencillos")



El amor, madre, a la patria,
no es el amor ridiculo a la tierra,
ni a la hierba que pisan nuestras plantas;
es el odio invencible a quien la oprime,
es el rencor eterno a quien la ataca...

("Abdala")


Mirame, madre, y por tu amor no llores.
Si esclavo de mi edad y mis doctrinas tu mártir corazón llené de espinas, piensa que nacen entre espinas flores.


(Carta a Leonor Pérez desde el presidio de Isla de Pinos
el 28 de agosto de 1870)

* * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Jose Lezama Lima

Dánae teje el tiempo dorado por el 
Nilo 
envolviendo los labios que pasaban
entre labios y vuelos desligados.
La mano o el labio o el pájaro
nevaban.
Era el círculo en nieve que se abría.
Mano era sin sangre la seda que
borraba
la perfección que muere de rodillas
y en su celo se esconde y se divierte.
Vertical desde el mármol no miraba
la frente que se abría en loto húmedo.
En chillido sin fin se abría la floresta
al airado redoble en flecha y muerte.
¿No se apresura tal vez su fría mirada
sobre la garza real y el frío tan débil
del poniente, grito que ayuda la fuga
del dormir, llama fría y lengua
alfilereada?
.................................................... 
Así el espejo averiguó callado,
así Narciso en pleamar fugó sin alas.


("Muerte de Narciso")


* * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Jorge Luis Borges

"Una rosa y Milton"


De las generaciones de las rosas
Que en el fondo del tiempo se han perdido
Quiero que una se salve del olvido,
Una sin marca o signo entre las cosas
Que fueron. El destino me depara
Este don de nombrar por vez primera
Esa flor silenciosa, la postrera
Rosa que Milton acercó a su cara,
Sin verla. Oh tú bermeja o amarilla
O blanca rosa de un jardín borrado,
Deja mágicamente tu pasado
Inmemorial y en este verso brilla,
Oro, sangre o marfil o tenebrosa
Como en sus manos, invisible rosa.




Las plazas agravadas por la noche sin dueño
Son los patios profundos de un árido palacio
Y las calles unánimes que engendran el espacio
Son corredores de vago miedo y de sueño.

(La noche cíclica)



"El enamorado"

Lunas, marfiles, instrumentos, rosas,
lamparas y la linea de Durero,
las nueve cifras y el cambiante cero,
debo fingir que existen esas cosas.

Debo fingir que en el pasado fueron
Persepolis y Roma y que una arena
sutil midio la suerte de la almena
que los siglos de hierro deshicieron.

Debo fingir las armas y la pira
de la epopeya y los pesados mares
que roen de la tierra los pilares.

Debo fingir que hay otros. Es mentira.
Solo tu eres. Tu, mi desventura
y mi ventura, inagotable y pura.



* * * * * * * * * * * * *

Pablo Neruda

Empujado por los designios de la tierra,
como una ola en el mar, hacia ti va mi cuerpo
y tú en tu carne encierras las pupilas sedientas
con que miraré cuando estos ojos que tengo
se me llenen de tierra.

("Amiga no te mueras")



Hemos perdido aun este crépusculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.

("Poema 10")



Tú sabes cómo es esto:
si miro
la luna de cristal, la rama roja
del lento otoño en mi ventana,
si toco
junto al fuego
la impalpable ceniza
o el arrugado cuerpo de la leña,
todo me lleva a ti,
como si todo lo que existe,
aromas, luz, metales,
fueran pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.

("Si tú me olvidas")


* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Nicolás Guillén

Sombras que sólo yo veo,
me escoltan mis dos abuelos.

Lanza con punta de hueso,
tambor de cuero y madera:
mi abuelo negro.
Gorguera en el cuello ancho,
gris armadura guerrera:
mi abuelo blanco.

Pie desnudo, torso pétreo
los de mi negro;
pupilas de vidrio antártico
las de mi blanco.

("Balada de los dos abuelos")


* * * * * * * * * * * * * * * * * * *